CARACAS.- Wuilly Arteaga, el violinista de las protestas que dejaron 125 muertos en Venezuela, no es capaz de contarle a sus antiguos compañeros de prisión, donde pasó 20 días en agosto, que la calle “se apagó”.

Con una imagen viralizada en videos donde se le ve tocando el himno de Venezuela o el Alma Llanera, el músico de 23 años asegura, en entrevista con AFP, que le duele ver que “todo esté tan tranquilo”, tras cuatro meses de intensas manifestaciones que exigieron la salida del presidente Nicolás Maduro del poder.