Enfrentamiento por comida del sábado dejó un herido y varios detenidos

Luego de tres meses de iniciar el plan de distribución de comida ejecutado por los Comités Locales de Abastecimiento y Distribución (CLAP) , vecinos denunciaron que en varias zonas del municipio Guaicaipuro este sistema no se ha puesto en marcha, y aseguran que muchas de las bolsas son actualmente revendidas a astronómicos precios.

“Entre 6 y 10 mil bolos las revenden”, denunció este domingo María Yaqueno, quien aseguró que durante el fin de semana no pudo comprar comida en ninguno de los supermercados; “la situación está empeorando día a día”, reseñó.

Explicó que los CLAP más que una solución a la escasez de comida se han convertido en una especie de bachaqueo legalizado, pues los productos son acaparados por los altos jerarcas del PSUV para luego en vez de distribuirlos al pueblo venderlos a altos costos. “Las bolsas de alimentos pueden ser compradas en el mercado negro entre 6 y 10 mil bolívares dependiendo de los productos, las ventas son anunciadas por WhatsApp o mensajes de texto. Esto es un delito grave amparado bajo la sombra del poder”, dijo.

La irregularidad no solo ocurre en la capital mirandina, Carlos Julio Rojas reveló que la prohibición de facto de venta de productos regulados en pequeños comercios del centro de Caracas por parte de colectivos y cuerpos de seguridad ha generado desesperación en la población que no consigue comida, destacando que muchos de estos camiones son desviados para el CLAP, o peor aún la mercancía es decomisada con un destino desconocido.




“Hemos observado a la Guardia Nacional al momento de llegar el camión con alimentos, amenazan al comerciante y se llevan los productos regulados para su propio consumo, todo bajo la mirada de rabia de los vecinos que hacían cola desde la madrugada por un poco de harina PAN”, dijo.

Fue un hecho similar lo que provocó que unas 800 personas se alzaran este sábado en Los Teques trancando inicialmente la avenida Pedro Russo Ferrer, lo que provocó un enfrentamiento con la Guardia Nacional que dejó una persona herida y al menos una veintena de heridos.

“Cómo van a decir que no hay comida si vimos llegar los camiones”, denunciaron los vecinos de El Nacional, quienes ante la “impotencia” decidieron trancar la importante arteria vial tequeña.

Rojas dijo que los mismos colectivos asociados al PSUV que controlan las colas y fomentan el bachaqueo ahora son los encargados de administrar la distribución de comida a través de los CLAP; “lo que está ocurriendo es que el gobierno de Nicolás Maduro entrega los pocos alimentos que hay debido a la grave escasez, a quienes comercian con el hambre de la gente.“

“CLAP desconocidos”

Para vecinos de comunidades como El Trigo, Los Nuevos Teques, El Encanto y La Macarena entre otras, las bolsas de comida son desconocidas; “jamás las hemos visto, nos hicieron llenar hace tres meses una lista y hasta la fecha no hemos visto nada”, reseñó Carmen Ortiz, quien asegura que no les llegan porque son calificados de clase media alta.

“¿Clase media? Hasta con eso acabó Maduro, ahora solo hay ricos que son los del Gobierno, y el resto de los venezolanos que estamos pasando hambre, que no tenemos qué comer porque no hay comida y el dinero no alcanza”, agregó Ortiz.

Agradeció los esfuerzos que desde algunos entes como la alcaldía o la gobernación hacen al instalar mercados y ventas de pollo o verduras los fines de semana, “pero evidentemente no es suficiente; llevaron un camión de pollo para la entrada de La Macarena el sábado y eso no alcanzó para todos, estamos desesperados”, dijo.

CLAP 2.0

A través de cadenas de Whatsapp, perfiles en Facebook o Instagram e incluso por Twitter, es sencillo encontrar productos como arroz, pasta, leche, pañales o café, eso sí se debe pagar hasta 100 % más.

“Hay amigos que me tildan de bachaquero porque vendo arroz por Whatsapp, y nada de eso; el dinero que obtengo en mi trabajo no alcanza y la situación lo obliga a uno a tener que hacer este tipo de cosas”, explicó un joven que utiliza su celular para vender productos desaparecidos de los anaqueles.gf

Daniel Murolo / Diario Avance